| Under Two Flags de
Ouida (Louise de la Ramee)

Under Two Flags: A Story of the
Household and the Desert es una extensa novela de aventuras,
romance, vida militar y sacrificio ambientada primero en la alta
sociedad británica y, posteriormente, en la Argelia colonial bajo
dominio francés. Su protagonista es Bertie Cecil, un joven
aristócrata y oficial de la Guardia británica conocido entre sus
compañeros como “Beauty of the Brigades” por su elegancia, su
atractivo físico y sus modales impecables. Aunque aparenta llevar
una existencia despreocupada, rodeado de caballos, apuestas,
fiestas, mujeres distinguidas y lujos, bajo esa superficie se
encuentra un hombre generoso, leal y mucho más responsable de lo que
su actitud indolente permite imaginar. La novela fue publicada
originalmente en tres volúmenes y se convirtió en una de las obras
más conocidas y duraderas de Ouida.
Al comienzo de la historia, Bertie pertenece a un mundo
aristocrático dominado por las apariencias, el honor familiar, las
deudas y los rígidos códigos de conducta. Su posición social es
elevada, pero su situación económica es cada vez más delicada.
Mantiene numerosos gastos, posee magníficos caballos y participa en
apuestas, mientras las propiedades familiares atraviesan
dificultades financieras. Sin embargo, sus deudas no proceden
únicamente de su gusto por el lujo. Bertie también intenta resolver
discretamente los problemas económicos de otras personas,
especialmente los de Berkeley, su hermano menor, un joven débil,
caprichoso e imprudente que ha comenzado a acumular deudas de juego.
Bertie siente un profundo cariño por Berkeley y trata de protegerlo
de las consecuencias de sus errores. Su carácter queda definido por
esta combinación de aparente frivolidad y verdadera nobleza moral:
puede parecer un aristócrata ocioso, pero está dispuesto a renunciar
a su tranquilidad por quienes dependen de él. También cuenta con la
amistad incondicional del marqués de Rockingham, conocido como “the
Seraph”, un compañero de armas que confía plenamente en su honor.
La situación cambia cuando aparece un documento financiero que lleva
una firma falsificada. Bertie es acusado de haber obtenido dinero
fraudulentamente mediante una letra de cambio en la que se ha
falsificado el nombre de su amigo Rockingham. Las pruebas parecen
señalarlo y su silencio hace que la acusación resulte aún más
convincente. Sin embargo, Bertie conoce una verdad que no está
dispuesto a revelar porque hacerlo supondría destruir la reputación
y el futuro de otras personas. Fiel a su particular concepción del
honor, decide aceptar sobre sí mismo una culpa que no le
corresponde.
Ante la posibilidad de ser detenido y juzgado por falsificación,
Bertie abandona Inglaterra. Su desaparición lleva a quienes lo
conocían a creer que ha muerto, y la prensa presenta su memoria
unida al escándalo. Incluso después de perder su posición, su
fortuna, su nombre y la confianza de gran parte de la sociedad, se
mantiene decidido a no defenderse si para ello debe traicionar el
secreto que protege. Este acto de renuncia transforma la novela: la
primera parte, centrada en carreras de caballos, clubes londinenses
y conflictos aristocráticos, da paso a una narración militar situada
en el norte de África.
Bajo el nombre de Louis Victor, Bertie ingresa como soldado raso en
los Chasseurs d’Afrique, una unidad de caballería del ejército
francés destinada en Argelia. Durante aproximadamente doce años vive
en condiciones completamente opuestas a las que conoció en
Inglaterra. El antiguo oficial de la Guardia, acostumbrado a la
comodidad y al reconocimiento social, soporta ahora marchas
agotadoras, hambre, disciplina brutal, peligrosas campañas en el
desierto y el desprecio de sus superiores. Su educación, sus modales
y su capacidad de mando hacen evidente que no es un soldado
corriente, pero él evita hablar de su pasado y rechaza cualquier
oportunidad que pudiera devolverle una posición distinguida.
A pesar de las injusticias que padece, Louis Victor se convierte en
uno de los soldados más respetados por sus compañeros. Demuestra
serenidad en el combate, compasión hacia los heridos y una valentía
que no nace del deseo de alcanzar gloria, sino de su sentido del
deber. Su fiel criado Rake, que lo ha seguido desde Inglaterra,
permanece a su lado y representa una lealtad semejante a la que el
propio Bertie siente por su familia y sus amigos.
En Argelia aparece también uno de los personajes más memorables de
la novela: Cigarette, una joven vivandera criada entre los soldados
franceses. Cigarette es audaz, orgullosa, impulsiva y
extraordinariamente independiente. Viste de manera práctica, monta a
caballo, lleva mensajes a través del campo de batalla y participa
activamente en la vida del ejército. Los soldados la consideran una
especie de hija colectiva y la admiran tanto por su valentía como
por su patriotismo. Aunque utiliza un lenguaje brusco y presume de
no compartir las debilidades atribuidas convencionalmente a las
mujeres, posee una gran capacidad de ternura, sacrificio y
compasión.
Cigarette se siente atraída por Louis Victor, pero su relación es
compleja. Él la trata con respeto y afecto, aunque no siempre
comprende la profundidad de sus sentimientos. Ella, acostumbrada a
dominar cualquier situación mediante su inteligencia y su energía,
descubre que el amor la hace vulnerable. Sus celos, su orgullo y su
deseo de ser reconocida como igual se convierten en elementos
fundamentales del conflicto emocional de la obra. Cigarette no es
una simple acompañante romántica: toma decisiones, actúa en momentos
decisivos y personifica la valentía, la libertad y la entrega
absoluta.
La vida de Bertie vuelve a relacionarse con su pasado cuando llega a
Argelia la princesa Venetia Corona, una aristócrata inglesa de
extraordinaria belleza, inteligencia y dignidad. Venetia había
conocido a Bertie antes de su desaparición y nunca aceptó
completamente la versión que lo presentaba como un delincuente.
Cuando observa a Louis Victor, sus modales y su comportamiento
despiertan en ella sospechas sobre su verdadera identidad.
Venetia representa un mundo muy distinto al de Cigarette. Es
refinada, serena y poderosa, mientras que la joven vivandera es
espontánea, desafiante y profundamente vinculada al ejército. Sin
embargo, Ouida evita reducirlas a una oposición sencilla entre la
dama aristocrática y la muchacha humilde. Las dos poseen orgullo,
generosidad y una fuerte voluntad. Su relación con Bertie crea un
triángulo emocional en el que intervienen no solo el amor y los
celos, sino también las diferencias sociales, el deber, la identidad
y la posibilidad de recuperar una vida perdida.
Al conflicto se suma el marqués de Châteauroy, un oficial cruel,
autoritario y resentido que desprecia a Louis Victor. Châteauroy
utiliza su rango para humillarlo, imponerle castigos injustos y
colocarlo en situaciones peligrosas. Bertie soporta esas
provocaciones porque cualquier rebelión podría exponer su pasado o
deshonrar el uniforme que ahora viste. La tensión entre ambos
muestra una de las ideas centrales de la novela: la verdadera
nobleza no depende de los títulos ni de la posición social, sino de
la conducta. Bertie, reducido oficialmente a soldado raso, conserva
una dignidad mayor que la de muchos de sus superiores.
A medida que avanza la narración, las campañas militares se vuelven
más intensas y el secreto de Bertie corre un peligro creciente.
Personas relacionadas con Inglaterra llegan a Argelia, algunos
personajes empiezan a reconocer semejanzas y Cigarette descubre
fragmentos de una historia que Louis Victor se niega a contar.
Mientras tanto, la injusticia sufrida por el protagonista alcanza
una gravedad cada vez mayor. Para ayudarlo sería necesario demostrar
quién es realmente y explicar por qué abandonó Inglaterra, pero
revelar la verdad significaría romper el juramento moral que ha
guiado toda su vida.
La parte final de la novela conduce a Bertie, Cigarette y Venetia
hacia una serie de decisiones en las que entran en conflicto el
honor, el amor, la justicia y la lealtad a las dos banderas
mencionadas en el título: la británica, asociada a la identidad y al
origen de Bertie, y la francesa, bajo la cual ha combatido durante
años. La narración plantea hasta qué punto una persona puede
sacrificar su nombre, su felicidad y sus derechos para proteger a
alguien, así como si existe un límite razonable para la fidelidad a
una promesa. Sin revelar el desenlace, puede afirmarse que el pasado
termina alcanzando al protagonista y que las acciones de Cigarette
adquieren una importancia decisiva.
Principales cualidades de la obra
Una de las mayores virtudes de Under Two Flags es su capacidad para
combinar géneros muy distintos. La novela comienza como una historia
de la alta sociedad y de los regimientos aristocráticos británicos,
se convierte después en un relato de injusticia y falsa acusación y
termina desarrollándose como una gran aventura militar en el
desierto. Este cambio de escenario produce un fuerte contraste entre
el lujo de Inglaterra y la dureza de la vida colonial. Estudios
posteriores han señalado precisamente esta convivencia de géneros:
la intriga social deja paso al romance militar, el melodrama y la
aventura.
Ouida demuestra también una gran habilidad para crear situaciones
dramáticas y escenas visualmente poderosas. Las carreras de
caballos, los campamentos, las tormentas de arena, los hospitales
militares y los enfrentamientos armados están descritos con
intensidad. Su estilo es exuberante, emocional y deliberadamente
espectacular. Aunque en algunos momentos puede resultar excesivo
para el lector contemporáneo, esa energía narrativa explica en buena
medida la popularidad que alcanzó la obra.
La caracterización de Cigarette es otra de sus cualidades
fundamentales. Incluso críticos que censuraron los excesos
estilísticos de Ouida reconocieron la fuerza y los detalles humanos
de este personaje. Cigarette cuestiona numerosos modelos femeninos
victorianos: es activa, valiente, independiente, competente en un
espacio dominado por hombres y capaz de intervenir directamente en
la acción. Al mismo tiempo, su conflicto interior permite explorar
la distancia entre la imagen de fortaleza que muestra ante los demás
y sus necesidades emocionales.
La obra destaca igualmente por su reflexión sobre el honor. Bertie
lleva su fidelidad hasta extremos que pueden parecer admirables y,
al mismo tiempo, imprudentes. La novela invita a preguntarse si
guardar silencio siempre es una conducta noble o si puede contribuir
a prolongar una injusticia. También contrapone la posición social a
la verdadera calidad moral: algunos aristócratas actúan con cobardía
o crueldad, mientras que soldados humildes y personajes marginados
muestran una extraordinaria generosidad.
Para el lector actual, la representación de Argelia requiere cierta
distancia crítica. La novela fue escrita desde una perspectiva
europea del siglo XIX y presenta la conquista colonial francesa
mediante imágenes idealizadas del ejército y caracterizaciones
estereotipadas de la población árabe. No obstante, en algunos
pasajes también reconoce el sufrimiento de quienes luchan contra una
potencia militar superior. Esta ambivalencia histórica convierte la
obra en un documento interesante para estudiar tanto la imaginación
imperial victoriana como sus contradicciones.
Su éxito fue considerable: permaneció en circulación durante décadas
y fue adaptada en numerosas ocasiones al teatro y al cine. Esta
permanencia se debe a la combinación de aventura, romance,
personajes carismáticos, dilemas morales y escenas de gran
intensidad emocional.
 |